Febrero 2025
La astrología en Wicca es fundamental pues nos permite conectar con los ciclos cósmicos y nos ayuda a guiar rituales y celebraciones. Sincronizar nuestras intenciones con las fases lunares y posiciones planetarias es la mejor herramienta para potenciar nuestra magia y fortalecer nuestra psiquis en armonía con el universo y la naturaleza.
Iniciemos el recorrido con la Luna. En la astrología esotérica, la Luna simboliza el mundo emocional, la intuición y el inconsciente. Representa nuestras emociones más profundas, necesidades instintivas y conexiones con lo maternal. Trabajar con la luna nos invita a explorar nuestra sensibilidad, sanar heridas emocionales y comprender cómo reaccionamos ante el entorno. La Luna nos llama a trabajar aspectos como la seguridad interna, la autoaceptación y la conexión con nuestro ser emocional. Entonces, debemos ser conscientes de que herramienta nos trae la luna, esta nos ofrece introspección, trabajo con sueños, meditación y la energía de los ciclos lunares para guiar transformaciones personales.
A continuación el calendario lunar para el mes de febrero:
En este enlace puedes encontrar el documento imprimible: Febrero
En el mes de febrero, recordamos la luna llena de Maíz. Esta luna es un momento de celebración de la cosecha del maíz, un cultivo vital en muchas culturas antiguas. En el Hemisferio Sur, febrero sigue siendo parte del verano y esta luna representa el esfuerzo colectivo y la recompensa de la madre tierra. En las culturas indígenas de América del Sur, el maíz era considerado un regalo de los dioses por lo que era un momento de gran celebración.
En la mitología azteca, Centeotl era el dios del maíz, y sus festivales de cosecha se celebraban con ofrendas y danzas para honrar la generosidad de la tierra. El maíz simboliza la fertilidad, la prosperidad y la vida misma. En las culturas nativas de América del Norte, la luna de maíz también se celebraba como un momento de comunión y gratitud.
Los rituales de la Luna de Maíz incluyen agradecimientos a la tierra por su generosidad y la siembra de nuevas intenciones para futuros proyectos. Es una luna para trabajar la abundancia y la fertilidad, no solo en lo material, sino también en las relaciones y la creatividad.
Esta Luna llena en Leo se caracteriza por siempre formarse a la par que el Sol transita en Acuario. Esta particular unión ilumina el contacto con el Yo Soy : Yo Creo : Yo Participo del Mundo.
La esencia central de esta Luna Llena en Leo radica en abrir la mirada consciente para vivir con libertad todo aquello que surja en nuestras vidas. En otras palabras, esta fase lunar nos invita a liberar un potencial creativo que nos impulse a innovar en nuestra manera de actuar, conectados con el corazón (Leo), alineándonos con nuestros deseos y aspiraciones.
La energía de este momento nos impulsa a expandir la mente (Aire de Acuario) y abrir el corazón (Fuego de Leo), facilitando la integración de los cambios que trae la nueva etapa que se aproxima. Desde esta apertura, comenzamos a comprender lo nuevo en nuestras vidas y nos conectamos con el Yo Soy: Yo Creo: Yo Participo.
Recordemos que las lunas negras y el sol siempre transitan en el mismo signo (porque es una conjunción Sol-Luna), cuando el Sol y la Luna se unen bajo la influencia de Piscis, se potencia intensamente la percepción de la dimensión sensible de nuestra psique. Esto despierta la sensibilidad del alma, permitiendo reconocer tanto la vulnerabilidad individual como la colectiva.
Es un momento propicio para sumergirse en las emociones profundas y descubrir aquello que necesita ser sanado. Para lograrlo, debemos navegar por nuestras propias aguas, enfrentando sensibilidades, debilidades y heridas, ya que es a través de esa experiencia que se activa nuestro guía interior y emerge una nueva luz transformadora.
Respecto a la influencia de los demás planetas, el panorama general es el siguiente:
El Sol, centro de nuestro Sistema Solar, es la fuente principal de luz y calor para la Tierra, y su fuerza gravitatoria mantiene a los planetas de la Vía Láctea en sus órbitas. Durante su tránsito por Acuario, nos invita a despertar una vez más a la conciencia de la Nueva Era. Este período ofrece la posibilidad de visualizar con claridad lo que está por venir, diseñar y planificar el futuro próximo, liberando así el potencial creativo que surge en la mente y transforma la realidad.
Mercurio cerró su ciclo por capricornio el 27 de enero pasado e ingreso a Acuario. Mercurio en este signo nos invita a expandir la mente,
liberar pensamientos y cultivar la creatividad con una visión orientada hacia el futuro. Durante este tránsito, las ideas fluyen con mayor facilidad, creando un momento ideal para realizar lluvias de ideas, visualizar nuestros objetivos y dar el
primer paso hacia su materialización desde el plano mental. Luego, el 14 de febrero transitará a Piscis, la mente se tornará más intuitiva, guiada por el inconsciente en lugar del razonamiento lógico, es común
experimentar confusión al comunicarse y preferir el silencio o el aislamiento. Desde la quincena de febrero será un momento propicio para captar información sutil y conectar con las emociones, ya que la comunicación fluye más a través del sentimiento que de las palabras.
Por otro lado, Venus en Piscis nos trajo un tiempo de mucha sensibilidad y de tener los sentimientos a flor de piel. Desde el 4 de febrero esta planea ingresa a Aries. En este tiempo las relaciones y deseos se vuelven más intensos y pasionales, aunque posiblemente efímeros, como el fuego que se extingue rápidamente. Este tránsito nos impulsa a centrarnos en nuestros propios deseos, dejando de lado las necesidades de los demás, lo que puede generar actitudes más impulsivas y egoístas. Las pasiones y la creatividad artística también se potencian durante este período, junto con un mayor interés por la estética, la seducción y el buen gusto.
Marte el planeta de la confianza, la energía y la acción, por fin sale de su estado Retrogrado. Cuando Marte entra en Leo, el fuego de ambos se potencia, generando una fase de gran vitalidad, entusiasmo y confianza. Este tránsito nos impulsa a la acción sin detenernos demasiado a reflexionar, despertando el deseo de liderar, conquistar y destacar. La energía de Marte amplifica el coraje, el orgullo y la generosidad característica de Leo. Es un momento ideal para conectarse con el teatro, el arte o simplemente pasar tiempo divertido con amigos o hijos. Sin embargo, también podría aumentar la tendencia a conflictos o enojos en esas mismas relaciones. La clave estará en canalizar esta energía hacia la diversión y la creatividad en lugar de la confrontación.
Júpiter, el planeta de las nuevas oportunidades, también sale de su estado Retrogrado para asumir sus cualidades directas en Géminis. En este signo el planeta se encuentra en su exilio. En esta posición, Júpiter puede estimular la curiosidad intelectual y ayudarnos a conectar con personas nuevas, pero su efecto sobre las oportunidades externas se ve mermado. Mucho cuidado con la sobrecarga mental, especialmente si las responsabilidades diarias aumentan, ya que este planeta tiende a multiplicar situaciones. En este período, la comunicación efectiva y la colaboración se vuelven fundamentales para manejar las tareas con mayor eficiencia. Mantener la organización y establecer límites claros también será clave para evitar el agotamiento y gestionar mejor las exigencias cotidianas.
Saturno sigue en Piscis, tratando de construir un castillo fortificado, pero con la fuerza de un castillo de arena. Como en el mes pasado, ¿Hemos invertido un tiempo para analizar cómo nos conectamos con un propósito mayor en nuestras vidas? y la pregunta que debemos hacernos y repetirnos todo este transito es: ¿Estamos alimentando de verdad nuestra alma o estamos dejando que la sociedad y sus normas dicten lo que constituye el éxito y la felicidad? ¿Qué te falta para emprender tu viaje personal de autodescubrimiento?
Urano también ingresa a su estado directo, cerrando su fase retro desde el 1 de febrero. El revolucionario de los signos, aquel que nos invita a mirar al mundo pensando qué podemos cambiar de él, cómo podemos hacerlo un lugar mejor ingresa a Leo, esto representa un desafío importante, ya que este planeta de la innovación se encuentra en exilio en un signo centrado en el "yo soy". La fuerte identidad de Leo contrasta con la energía colectiva y disruptiva de Urano, creando una tensión entre el deseo de destacarse y la presión por seguir tendencias sociales. Este emplazamiento fomenta una búsqueda constante de originalidad, en este tiempo enfrentaremos la disyuntiva de adaptarnos a las corrientes sociales o preservar nuestra individualidad. Como resultado, se genera un proceso continuo de reinvención personal, donde la identidad se redefine bajo la influencia del entorno.
Neptuno en Piscis nos invita a disolver las fronteras del ego y reconocer que, además de ser individuos, también somos parte del Cosmos. Esto implica abrirnos a una entrega profunda, conectándonos con la sensibilidad del Todo y comprendiendo la dimensión cósmica, espiritual y transpersonal como parte integral de nuestra humanidad. Este tránsito representa un período propicio para dejar atrás formas conocidas, permitir su transformación y trascender hacia nuevas percepciones de la realidad.
Plutón en Acuario, que se mantendrá hasta el 19 de enero de 2044, traerá una transformación profunda y nada sutil. Este tránsito promete una renovación total tanto a nivel colectivo como individual. La última vez que Plutón estuvo en este signo, en el siglo XVIII, ocurrieron eventos históricos trascendentales, como la Revolución Francesa y la Revolución Industrial. En el plano personal, nos invita a reflexionar sobre nuestra relación con la comunidad, las causas sociales y el futuro que deseamos construir, desafiándonos a cuestionar valores y normas establecidas mientras enfrentamos nuestras sombras colectivas. Para los signos cardinales (Aries, Cáncer, Libra y Capricornio), este tránsito representa el inicio de un ciclo kármico completamente nuevo.
Febrero, con este panorama, se torna un buen mes para trabajar en nuestras metas, en reconocer y valorar los logros obtenidos hasta ahora, en nuestras relaciones con el hogar y siempre formar nuestras verdaderas fortalezas personales para constantemente estar creciendo.
Que los planetas les sean propicios
Blessings!
A.B.G.